-Video subtitulado en español de propaganda Comunista.
-Propaganda Soviética de la carrera espacial.
-Propaganda Comunista de la Unión Soviética.
La reacción de los estadounidenses, para la sorpresa
de Stalin, fue inmediata. Washington pidió la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU y consiguió un mandato para
ponerse al frente de un ejército que respondiera a la agresión norcoreana. La
ausencia del delegado soviético, que había rechazado asistir a las reuniones
del Consejo como protesta por la negativa estadounidense de aceptar a la China
Popular en él, propició esta resolución.
La invasión de Corea del Norte tomó por sorpresa a
Estados Unidos y a las otras potencias occidentales; Dean Acheson, del
Departamento de Estado, había manifestado al Congreso el 20 de junio que la
guerra no era probable. Sin embargo, un informe de la CIA a principios de marzo había previsto una
invasión en junio.
La necesidad
de una asociación de países cada vez era más manifiesta, de forma que en marzo
de 1948,
Francia, Bélgica,
Países Bajos,
Luxemburgo
y el Reino Unido de Gran
Bretaña e Irlanda del Norte firmaron el Tratado de Bruselas, con el
que creaban una alianza militar, la Alianza Atlántica.
En 1954, la Unión Soviética
propuso su unión a la OTAN, con el objetivo de mantener la paz en Europa,6 pero los países
aliados rechazaron la propuesta. Esto, junto con la incorporación de Alemania Occidental a la Organización el 9 de mayo
de 1955,
que fue descrita como «un momento decisorio en la historia de nuestro
continente» por el Ministro de Asuntos Exteriores
de Noruega
del momento, Halvard Lange,7 tuvo como
consecuencia inmediata la creación del Pacto de
Varsovia, firmado el 14 de mayo
de 1955
por la Unión Soviética y sus aliados. Este pacto se
considera la respuesta formal a la OTAN, poniendo de manifiesto los dos bandos
opuestos de la Guerra Fría.
-Desde 1959,
la Revolución Cubana impulsó varias medidas de
carácter popular algunas de las cuales, como la Ley de Reforma Agraria, afectaron intereses
estadounidenses en la isla. Como respuesta, la administración de Eisenhower
inició una agenda política dirigida a derrocar el régimen popular recién instaurado. Ésta
comprendía el bloqueo económico, propaganda contrarrevolucionaria, fomento y
apoyo de grupos armados dentro de Cuba contrarios a Fidel Castro, sabotajes a
instalaciones económicas y civiles, filtración de espías; ataques piratas,
quemas de campos de caña de azúcar, intentos de asesinato a sus principales
líderes; violaciones del espacio aéreo y naval por aviones y navíos de guerra
estadounidenses. Y, finalmente, poner en marcha un plan para invadir
militarmente a la isla utilizando exiliados cubanos y mercenarios
latinoamericanos. Aunque participarían pilotos de guerra estadounidenses, no
estaba prevista la intervención directa del ejército de Estados Unidos. 
La
derrota sufrida por la administración Kennedy
en el intento de invadir Cuba, utilizando un desembarco de
disidentes entrenados por la CIA por Bahía de Cochinos. La respuesta militar
desencadenada por Cuba bajo la dirección de Fidel Castro derrotó la invasión en
menos de 72 horas.